Perseguidos constantemente por la iglesia, los juglares son personajes errantes que van de aldea en aldea, de castillo en castillo, asombrando y divirtiendo a un público (señores y vasallos) analfabeto. Herederos de los mimos y joculatores de la Roma clásica y pagana, mitad poetas mitad saltimbaquis, mezclan en sus actuaciones la declamación y el malabarismo, la música y la sátira, la lírica y las gestas épicas. Ellos son los únicos trasmisores de la música popular no litúrgica, pero enseguida la enriquecen con los procedimientos más avanzados del canto eclesial e incorporan y explotan las novedades surgidas de la práctica de tropos y secuencias . A veces eran clérigos , personas de cierto nivel cultural, que habían abandonado la vida religiosa y vagabundeaban de un lado a otro intentando sacar partido de su superioridad cultural. Se llamaban entonces goliardos , por el Obispo Golías, personaje legendario que, según ellos, habría creado su oficio. Cantaban y recitaban en latin y en ...