El motete alcanza en el siglo XIV una organización racional y abstracta que parece tener poca relación con las solemnes circunstancias para las que es compuesto. Con frecuencia escrito a tres voces , a veces a cuatro en la segunda mitad del siglo, superpone a un tenor isorrítmico, generalmente instrumental, dos voces superiores, el motetus y el triplum , caracterizadas por la plurerextualidad y la variedad de sus ritmos.La cuarta voz, el contratenor , tambien instrumental, zizzaguea en torno al tenor y progresa con él en valores largos siguiendo la estructura colortalea. Esta estructura rítmica del motete , determinada por los taleae , puede aplicarse igualmente a las voces superiores y corresponderse con la forma estrófica del texto de estas últimas. De este modo, a partir de un plan melódico y rítmico, nace poco a poco toda una organización basada en la forma y sostenida por la armonía y el ritmo. En consecuencia, si el motete es objeto de una recelosa vigilancia por par...