EL ANTIFONARIO GREGORIANO El libro Lo que llega de Roma, designado con el término general de antifonario, es ante todo un libro. Es preciso conceder a este hecho toda su importancia, tanto cultural como institucionalmente. El instrumento de saber y autoridad que representa el libro se fue convirtiendo en el transcurso de los siglos en el medio imprescindible de la liturgia, y en él se consignan la organización del calendario, los textos variables y las oraciones esenciales, las lecturas y los cantos. Los libros romanos que no formaban parte del antifonario (de cuya relativa mutabilidad ya hemos hablado) fueron copiados una y otra vez, y circulaban desde hacía un centenar de años por los países del oeste europeo, no sin introducir confusión y desfases. La estabilización que tanto deseaban las autoridades político-religiosas acabaría por «canonizar» el estado en el que esos países recibían el antifonario de Roma, convirtiéndolo prácticamente en un texto ne varietur. La canonicidad del a...
Mis apuntes musicales