martes, 2 de abril de 2013
Canon
El Canon. Cuando una imitación es sostenida largo tiempo, y especialmente si persiste en toda la composición, se denomina Canon
Primeramente se denominó Fuga, de la cual existían muchos tipos, y cada tipo de Fuga tenía su correspondiente Canon, esto es, su norma especial. Pero al circunscribirse el término Fuga a la significación con que ha llegado a nosotros, el de Canon pasó a sustituirla en aquélla.
Canon abierto, cerrado y enigmático. El Canon se considera abierto si están escritos tanto el Antecedente como el Consecuente, y cerrado, si sólo está escrito aquél. El Canon cerrado es, pues, un Canon del que se ha abreviado la escritura, cosa que obliga a la persona o personas encargadas del Consecuente, a transportar, leer en sentido contrario, etc., en el caso de que no se trate de un simple Canon al unísono, por movimiento directo y sin cambio de valores. Un signo convencional indica, en el Canon cerrado, cuándo debe atacar el Consecuente, y unas palabras de explicación previas, el tipo de dicho Consecuente.
He aquí un Canon a la 8ª compuesto con la primera parte de la conocidísima canción popular rusa Los remeros del Volga. en 1, en forma de Canon abierto (o sea, escritura normal) ; en 2, en forma de Canon cerrado (escritura abreviada).
Los antiguos, llevados por el prurito de hacer alarde de suficiencia en descifrar el Canon cerrado, llegaron a suprimir la escritura del signo a que nos hemos referido y a sustituir las claras palabras explicativas del tipo de Canon que se había de ejecutar, por otras casi cabalísticas, con lo cual el Canon se convertía en un jeroglífico que denominaban Canon enigmático.
La imitación
. La Imitación, el Canon y la Fuga
La Imitación y el Canon
Imitación. Una o varias de las partes (vocales o instrumentales) que forman un conjunto pueden, en vez de conducir una melodía propia, imitar la que ha hecho otra antes. Y entonces queda, musicalmente, constituida una Imitación.
Nuestro arte no sólo ha admitido el procedimiento, sino que lo ha explotado hasta el límite, fundamentando en él un estilo de escritura — el estilo imitativo ,máximo exponente de la la época que culmina en J. S. Bach (1685-1750). Después pareció ir marchando hacia un definitivo ocaso, pero en nuestro tiempo lo revaloriza una de las tendencias más discutidas : la dodecafonista
Antecedente y Consecuente. Antecedente o Propuesta (antiguamente, Dux) se denomina la parte que primero hace oir lo que será imitado. Consecuente o Respuesta (antiguamente, Comes), la que imita. De hacerlo varias, habrá Consecuente 1.0, Consecuente 2.°, etc.
Particularidades de las Imitaciones
1. La longitud de una Imitación la determina el compositor a voluntad. Así, lo mismo puede imitarse un fragmento de pocas notas que uno extenso.
2. También determina libremente el compositor la proximidad, en valores de compás, entre Antecedente y Consecuente. A mayor proximidad, más cerrada, más estrecha es la Imitación, y más interesante resulta.
3. La Imitación puede hacerse a cualquier distancia — al unísono, a la 2.a, a la 3.a, etc. —. Cuando no se especifica intervalo, se entiende que se trata de Imitación con las mismas notas (unísono, 8.a, 15.a justas). De lo contrario, se indica la distancia : a la 5.a superior, a la 2.a inferior, etc.
4. La Imitación puede ser o no textual En el primer caso
se denomina exacta, rigurosa,regulasr, perfecta, en el segundo , inexacta, libre, irregular, imperfecta
1 Antecedente
3.
4.
.
5. Pueden imitarse los dos componentes de una melodía — o sea, la línea de sonidos y el ritmo — o bien uno solo de ellos. Si se imita únicamente la línea de sonidos, resulta una Imitación con valores distintos ; si el ritmo, una imitación rítmica.
Clases de Imitación Se emplearon muchas, pero ya sólo merecen ser tenidas en cuenta las siguientes
a) Por movimiento directo. El Consecuente se mueve en la misma dirección que el Antecedente :
(Imitación al unísono)
b) Por movimiento contrario. El Consecuente se mueve I dirección opuesta al Antecedente :
b) Por movimiento retrógrado directo (1). El Consecuente respeta la dirección de los intervalos del Antecedente, pero imita a éste desde el final al comienzo, o sea, leido el Antecente de derecha a izquierda :
c) Por movimiento retrógrado contrario. El Consecuente imita al Antecedente desde el linal al comienzo, y con intervalos de sentido opuesto :
domingo, 31 de marzo de 2013
sábado, 30 de marzo de 2013
miércoles, 27 de marzo de 2013
martes, 26 de marzo de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
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LO MEJORDEL MUNDO LA MUSICA
Bach y Haendel
BACH Y HAENDEL
ACERCAMIENTONo casual, no inoportuno, pero tampoco entendido como creación de un ideal paralelo, concepto que invalidaría el primer análisis serio de las obras y de los artistas: ambos, alemanes de Turingia; ambos, nacidos en 1685; ambos, ciegos en los últimos años de su vida. Bach y Haendel son dos cimas que descuellan en la historia de la música —y no solamente alemana— de la primera mitad del siglo En su compleja producción polifónica resumen todo cuanto había sido intentado o realizado en el siglo anterior y lo perfeccionan con el poder de su genio arquitectónico e inventivo. Pero no pueden ser puestos uno frente al otro con el vano intento de medir la diversidad de su grandeza.
Figuras gigantescas, aunque pueden asociarse por algunas afinidades genéricas del estilo, permanecen independientes artísticamente, casi indiferentes el uno, al otro. Pero, por otra parte, el acercamiento de sus nombres no puede dejar de aparecer justificado cuando se considera que ambos compositores han salido, del regazo germánico, y que en virtud de las mismas diferencias substanciales de sus obras, de las especiales actitudes de su genio, de las sólidas características de su temperamento, parecen dos apariciones milagrosas en las que la naturaleza haya realizado al mismo tiempo su mayor esfuerzo para alcanzar la manifestación completa de la musicalidad del siglo XVIII; más exactamente, de principios de aquel siglo. "Aquellos dos genios —escribe Gaetano Cesari—, a pesar de todo lo que les diferencia, tienen una misma finalidad en su trayectoria para alcanzar los más altos ideales. No son dos fuerzas antagónicas, competidoras o rivales; son dos fuerzas que se completan recíprocamente cuando actúan en el sentido de elevar a las más sublimes alturas las formas artísticas"; inconscientemente se encuentran en una actitud que tiene analogías, en el terreno poético, en la ofrecida por Goethe y Schi-ller. En cuanto a las divergencias fundamentales de las dos maneras de arte representadas por Bach y Haendel, puede decirse que aparecen claramente cuando se examinan las obras de cada uno fuera de la imponente grandiosidad del conjunto, o bien cuando se analizan sus caracteres sobre la base común del sentimiento religioso que ha inspirado gran parte de aquellas obras de diverso modo; o todavía cuando se ven de cerca las circunstancias tan distintas que acompañaron las vidas de los dos hombres y que tanto contribuyeron a su formación artística.Recorriendo, pues, las fases más salientes de aquellas vidas tan diversas y observando atentamente las inclinaciones de sus grandes protagonistas, quizá no será difícil descubrir las razones que llevaron a ambos compositores a adoptar las formas que caracterizan sus obras. Comparando después estas formas con las del arte anterior y con las del tiempo de Bach y Haendel, podrán encontrarse fácilmente sus orígenes y establecer los elementos particulares de originalidad y belleza. Lo que en parte nos disponemos a hacer, como siempre, con la ayuda de las enseñanzas de Cesari.
fuentes: historia de la música Francco Abbiati. 1950
domingo, 24 de marzo de 2013
Dufay
Como toda la producción musical del siglo xv, la obra de Dufay se articula en torno a tres grandes géneros: la misa, el motete, la canción. Pero en la misa es donde el músico puso lo mejor de sí mismo, al menos su mayor originalidad. El alcance de su técnica en el ámbito de los procedimientos cíclicos y en el de la polifonía, su equilibrio entre la técnica y la sensibilidad, son notables.
Las misas

Dufay compuso ocho (quizá nueve) misas y treinta y ocho fragmentos de misas. La utilización de éstos en el ordinario de la misa es tardía. Algunos están reunidos por pares (Gloria-Credo o Sanctus-Agnus) o por tríos (Kvrie-Gloria-Credo o Kyrie-Sanctus-Agnus); no todos están escritos a tres voces, sino a veces a cuatro, y algunos tienen su cantus firmus al superius. Estos distintos aspectos y otros procedimientos más tardíos de composición permiten situar ciertas piezas aisladas en el segundo tercio del siglo. Una de ellas, el Gloria ad modum tubae, construido en un doble canon, el de las dos voces superiores y el ostinato de los dos instrumentos inferiores, recuerda a la caccia italiana del Trecento y prefigura las grandes formas barrocas, el grounc/, el pasacalle y la chacona.
Más que una transición entre dos estilos, la Missa Sancti Jacobi y su semejante (Sancti Anthonii Viennensis) testimonian por su conjunto vocal reducido y por sus vacilaciones ante el lugar del cantus firmus —al tenor o al superius— el agotamiento de una técnica arcaica y la premonición de otra, humanizada y equilibrada. Su voluntad de conceder a todas las voces igual importancia y un carácter más melódico, ya manifiesta en el Gloria y el Credo de Missa Sancti Anthonii, se afirma claramente en las misas Caput y La Mort de Saint Gothard: los pasajes alternados a dos o tres y cuatro voces se esfuerzan por variar el equilibrio sonoro y la interpretación del texto; el incipit está a partir de ahora elaborado con una especie de «memoria del futuro»; las cuatro a siete medidas iniciales del Kyrie están repetidas en las demás piezas; el tenor, bien recurre a preocupaciones matemáticas próximas al espíritu de la variación (Caput), o bien actúa en todas las partes por impregnación contra-puntística (Saint Gothard).
Aunque todavía mantenga la confrontación de los dos bloques (can-tus-contratenor y tenor-bassus), en la obra posterior de Dufay se advierten ya signos de modernidad: un cierto paralelismo entre los bloques, el uso bastante abundante de la imitación, el aspecto ya tonal de la armonía, afirmada por los movimientos cadenciales de cuarta y de quinta de la base.

Guillaume Dufay (h. 1400-Cambrai, 1474)
Entra, a partir de 1409. en la escuela de Cambrai (¿hasta 1418?); volvemos a encontrarle al servicio de los Malatesta en Italia. de la capilla pontifical en Roma y Florencia de 1428 a 1437. Entre tanto, y antes de su vuelta a Cambrai en 1445. frecuenta la corte de Saboya. Sus desplazamientos son siempre numerosos. Rodeado de honores, gozando de una buena renta, pasa en Cambrai los treinta últimos años de su vida.
fuentes: libros, internet, historía de la música.
Cherubini
CHERUBINI, Luigi
Nace en Florencia, (14 de septiembre de 1760 - 15 de marzo de 1842). Era hijo de un músico que trabajaba en un teatro de Florencia, y recibió del entonces famoso Giuseppe Sarti clase de contrapunto, en el que se hizo maestro, como se desprende de su famoso libro Cours de Contrepoint. Después de permanecer en Londres se instaló en París. Cuando en el año 1795 fue fundado allí el Conservatoire de Musique, recibió Cherubini, ya que Napoleón no le podía sufrir, tan sólo el puesto de uno de los tres Inspecteurs d' Études. Durante su estancia en Viena, donde interpretó sus óperas Lodoiska (1805) y Faniska (1806), tuvo relaciones con Beethoven, el cual vio en él al más grande compositor de óperas que entonces existía. Bajo Luis XVIII fue miembro del Instituto, y en el año 1822 tuvo lugar su nombramiento de director del Conservatorio, de manera que formó a una serie de cornpositores franceses que más tarde habían de ser famosos.













